• El centro de salud cuenta con un protocolo oficial de manejo sanitario para el retiro de estos elementos. Además, una empresa externa se encarga de reducir la basura contaminada bajo estrictos métodos inertización.

 

Rancagua, 17 de marzo 2021.- El retiro de residuos especiales semanales asociados a la pandemia del COVID-19, se cuadruplicó en el Hospital Regional Libertador Bernardo O’Higgins (HRLBO).

 

“Si antes de la pandemia hablábamos de eliminar 400 ó 500 kilos de residuos dos veces a la semana, es decir, mil kilos semanales, hoy día estamos hablando de cerca de 4 mil kilos. Se cuadruplicó la generación de residuos especiales”, aseguro Víctor Castro, jefe de Servicios Generales del HRLBO.

 

La nómina de estos elementos detalla jeringas, insumos clínicos varios, elementos de protección personal; como mascarillas, pecheras, guantes entre otros artículos fundamentales para la atención de enfermos con COVID-19. Personal de Residuos de Establecimientos de Atención de Salud (REAS), pertenecientes al Hospital Regional, se encarga de retirar estos elementos contaminados hacia una sala centralizada.  

 

“Es una función que se realiza diariamente, los 365 días del año”, sostuvo Rodrigo Rivas, jefe sección REAS del HRLBO, quien agrega que “los residuos están dispuestos en bolsas especiales, con colores específicos según clasificación en distintos centros de acopio. Luego, estos desechos son trasladados a una sala centralizada ubicada en la calle de servicios para recibir un tratamiento sanitario. Finalmente, una expresa externa se encarga del retiro definitivo”.

 

El principal establecimiento de salud de la región de O’Higgins trata tres tipos de desechos. “El primero es el residuo especial; aquel insumo contaminado con COVID-19 u otra sustancia; el segundo es el residuo domiciliario; papeles, cartones, envases plásticos, comida, entre otros; y el tercero es el residuo peligroso; principalmente material combustible. En total retiramos 30 toneladas de basura semanal”, aseguró Víctor Castro.

 

Los desechos son sometidos a procesos de inertización mediante incineración, autoclavar o en confinamiento al interior de rellenos sanitarios especiales. El trabajo de retiro de residuos durante la pandemia del COVID-19 ha sido “intenso”, dice Castro, además expresa sus agradecimientos al personal de Servicio Generales, ya que “afortunadamente nuestros trabajadores no han presentado ningún problema, se extremó el uso de elementos de protección personal y la verdad es que estamos tremendamente contentos de su esfuerzo y trabajo realizado en la emergencia sanitaria”, concluyó.