• El HRLBO es el centro con mayor experiencia del país en este tipo de cirugía fetal intrauterina, que busca reparar la malformación congénita lumbar.

Rancagua, viernes 20 de noviembre del 2020.- Todos los 21 de noviembre, la sociedad médica internacional conmemora el Día Mundial de la Espina Bífida, patología congénita que afecta el tubo neural y que es causante de una importante cantidad de discapacidades físicas. Afortunadamente, la mielomeningocele ha mejorado su pronóstico gracias a una nueva intervención quirúrgica para tratar esta malformación: la cirugía fetal intrauterina.

“Por espina bífida entendemos una condición congénita que se produce muy precozmente durante la gestación, en el primer mes de vida intrauterina, y que genera una de las causas más importantes de discapacidad motora en los niños. La incidencia es de uno por cada mil. No es letal”, explicó el jefe del Servicio de Gíneco Obstetricia del Hospital Regional Libertador Bernardo O´Higgins (HRLBO), Dr. Edgardo Corral.

El Hospital Regional es un referente nacional de esta operación prenatal. “Nos incorporamos el año 2012 con el apoyo de la Clínica Las Condes, y comenzamos a desarrollar nuestras propias vivencias, lo que nos ha dejado como el centro de mayor experiencia a nivel nacional. Hemos operado a 48 niños. Estamos muy contentos por los buenos resultados”, agregó el doctor Corral.

La operación de espina bífida que ofrece el HRLBO es multidisciplinaria. Durante la intervención, que debe ser entre las semanas 19 y 26, existen tres tiempos: el primero es el obstétrico, que es abrir la pared abdominal de la madre, sacar el útero, ubicar la lesión lumbar mediante la ecografía, realizar la incisión evitando la placenta e instalar el anillo retractor para exponer la malformación; después ingresa el neurocirujano para hacer la reparación del daño en la región lumbar; y finaliza con la recomposición del líquido amniótico y la sutura de la pared abdominal.

El neurocirujano del equipo de Medicina Fetal, Dr. José Miguel Müller, indicó que “nosotros nos encargamos de la reparación de la mielomeningocele. Una vez que el equipo gíneco obstétrico hace el primer tiempo quirúrgico, y localiza el dorso de la guagüita, nosotros procedemos a operar la columna a través de una microcirugía con microscopio para corregir la lesión, que es cerrar herméticamente la médula espinal, los huesos, músculos y la piel”.

El trabajo anestésico es muy importante en esta intervención. La anestesióloga del equipo, Dra. Yemina Seijas, explica que “durante la operación utilizamos drogas de última generación para que no sientan dolor, monitoreamos a la mamá y a la guagüita en todo momento. Después pasan a recuperación en la Unidad de Parto Integral, donde nos apoyan las matronas”.

De acuerdo al genetista clínico del HRLBO, Dr. Rodrigo Moreno, “con la operación intrauterina se previene la hidrocefalia y el compromiso de extremidades inferiores. Los beneficios de esta cirugía es que no requiere ser operada nuevamente y tiene un parto más natural con menos complicaciones. El equipo multidisciplinario del hospital trabaja para que estos resultados favorables para el paciente, se mantengan en el tiempo”.  

El equipo gíneco obstetra del HRLBO que realiza esta intervención quirúrgica tiene un sello especial, reconocido a nivel internacional, que favorece la exposición de la lesión. “El anillo retractor existía para cirugía infantil, pero no había sido aplicado en cirugía intrauterina, por lo que hicimos una innovación hace tres años. Diseñé un anillo especial, más tenso y corto, que permitiera dejar un mejor campo quirúrgico para el neurocirujano”, concluyó el doctor Edgardo Corral.