Para recordar  a quienes dieron vida después de la vida, la Unidad de Procuramiento de Órganos del Hospital Regional Libertador Bernardo O’Higgins, patrocinó un emotivo momento para los familiares de donantes de órganos de la región, en el marco de la tradicional Misa anual.

La ceremonia religiosa tuvo lugar en la Parroquia San Benito de Rancagua y fue oficiada por el parroco del establecimiento, el Padre Claudio Godoy.

Para el Dr. Fernando Millard Martínez, director del Hospital Regional, la ocasión fue “un acto muy importante para sensibilizar a la comunidad y agradecer a los familiares de donantes de órganos. Estamos preocupados de que la población conozca la manera de cómo entregar vida más allá de la vida, a través de un acto de amor”.

En relación a la disminución de procuramientos a nivel nacional durante el año 2018, la autoridad hospitalaria señaló que el hospital de más alta complegidad de la región, mantiene los mismos indicadores que el año pasado: “Este año llevamos 6 procuramientos, pero nos gustaría estar preparados para muchísimo más, es por eso, que nos interesa que la comunidad conozca cómo se efectúa una donación y que sea un tema que se converse a nivel familiar. De esta forma, si sucede el hecho, la familia pueda dar los permisos correspondientes para que se pueda cumplir el deseo en vida”.

Por su parte, Bárbara Figueroa, enfermera jefa de la Unidad de Procuramiento de Órganos, comentó que “estas instancias nos acercan a la población, humanizamos y llevamos a lo cotidiano lo que significa la donación de órganos. Efectivamente es un gesto altruista, una voluntad de las personas de salvar vidas después de que han partido. Siempre hay que destacar la importancia que tiene la familia, de respetar la decisión de su ser querido. Siempre debemos agradecer que existan otras personas que tienen vida, gracias a este gesto. Es algo especial, no sólo para quienes reciben un órgano, sino también ayuda al duelo de las familias que han perdido un ser querido. Por eso, ellos están aquí año a año, en esta ceremonia, dando gracias y sintiendo aprecio”.

Experiencia de vida

Claudia Machuca nunca olvidará la Navidad del año 2015, ya que fue la fecha en que su pequeño hijo abandonó este mundo de manera inesperada. Sin duda, un golpe tremendo para su familia, sin embargo, asegura que la donación de órganos fue uno de los elementos que la ayudó a seguir adelante. 

“Mi experiencia en la donación de órganos es algo maravilloso. De verdad es algo emocionante, jamás pensé que iba a perder a mi hijo a tan temprana edad. Se me fue el 24 de diciembre del 2015. Sin pensarlo, con mi esposo dijimos si, donamos los órganos de nuestro hijo. Mi hijo no está conmigo en lo físico, pero si vive en otras personas. El dio vida a tres niñas, en Navidad. Eso fue muy especial, que a uno lo llena, a pesar del inmenso dolor. A mi me fortaleció y me llenó de vida”.